| El Génesis y la Planificación: los mandamientos antropológicos |
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| Enviado el Thu 09 Nov 2006 por zeeveraldo (743 lecturas) |
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añadidos a la reflexión: ze everaldo vicentello (zeeveraldo@planpasperu.org.pe) “LOS CINCO MANDAMIENTOS ANTROPOLOGICO- CULTURALES DEL GENESIS” DIOS CREADOR Y ES VERDADERAMENTE UN PLANIFICADOR Ante todo asumimos la Planeación Pastoral como una aplicación de la Planeación Social a la evangelización de la Iglesia. Aquí es donde se une el interés de Puebla y la Teoría Social que desarrolla la intervención social como un proceso de cambio social dirigido. Supone una sociedad en continuo manifestación de cambios acelerados, propia de nuestros tiempos postmodernos. Como lo afirma la Gaudium et Spes nº 4: “el género humano se halla hoy en un período nuevo de la historia, caracterizado por cambios profundos y acelerados, que progresivamente se extienden al universo entero”. Esta realidad que presenta el Concilio Vaticano II hace más de 40 años ¿cuánta más verdad tendríamos que afirmar hoy? Ante esta realidad, la planificación pastoral intenta responder de una manera intencional y racional, con una lógica explícita y estructural, a lo que los cristianos asumimos como un principio evangelizador: “una acción pastoral es una acción transformadora de la realidad, con el mismo espíritu de Jesús que transformó la historia”; a esta definición aceptada por todos los cristianos le añadimos esas tres categorías por las que Santo Domingo define la Nueva Evangelización en América Latina: nuevo ardor, nuevo métodos, nueva expresión. Además tenemos que afirmar la Planeación Pastoral desde el Documento de Puebla, se presenta como un proceso participativo, en un espíritu de comunión y conversión, tanto de los agentes pastorales que impulsan la misma acción pastoral, como de la acción pastoral misma, desde sus opciones, desafíos y líneas de acción. La planificación Pastoral, definida por el Documento de Puebla tiene los siguientes componentes: • La intencionalidad previa: “hacer del hombre latinoamericano u hombre nuevo, enviados al mundo para transformarlo con los dones de Dios” (P 1294). Es decir, toda acción pastoral tiene una intencionalidad previa, sus precomprensiones del mundo, de la iglesia, de la persona y de la fe, utopías, desde las que elabora sus planes. • Las opciones pastorales: ante todo las opciones fundamentales de la Iglesia Latinoamericana…“una Iglesia-sacramento de comunión… una iglesia servidora… una iglesia misionera…” (P. 1302-1304). Estas opciones unidas a la intencionalidad previa, se ven retadas por el análisis de la realidad, y es aquí donde surgen los desafíos: hechos de la realidad que son analizados y ponderados como “los más significativos”. Es desde aquí de donde surgen las opciones pastorales; que son opciones como “respuestas de acción” a los “hechos conflictivos” que presenta la realidad y que impiden o dificultan la intencionalidad previa, que es en definitiva, intencionalidad evangelizadora, pastoral. • Definición de la Planificación Pastoral: es “camino práctico para realizar concretamente estas opciones” (P. 1306), es una metodología que tiene como resultado una “respuesta específica, consciente e intencional, a las necesidades de la evangelización” (P. 1307); que surge de un proceso de participación de las comunidades y sus miembros, desde el análisis objetivo y serio de la realidad. Puebla nos está diciendo, entonces, que la Planificación Pastora es Participativa, y surge en un proceso de conversión; no es una acción estratégica, ni simplemente proselitista, no es un asunto de formas, ni de cambio de estrategias; si no más bien un proceso de conversión, en el que la intencionalidad previa de la evangelización se renueva al releer los hechos de la realidad, e impulsando opciones concretas de acción que se hacen operativas en un Plan. No es tan simple como elaborar una estrategia para que el mensaje de Cristo “llegue”, o trazarse fines a largo, mediano y corto plazo desde los intereses de los pastoralistas. Con todo esto decimos que la Planificación Pastoral tiene el espíritu del éxodo… “Bien vista tengo la aflicción de mi pueblo en Egipto, y he escuchado su clamor en presencia de sus opresores; pues ya conozco sus sufrimientos. He bajado para liberarle de la mano de los egipcios y para subirle de esta tierra a una tierra buena y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel… (Ex 3, 7-8ª) en dónde el Señor renueva su amor desde los hechos de la realidad que desafían su mismo amor… y podríamos decir lo mismo en el espíritu de la encarnación del Hijo único (Lc 4,18-19). Hay una intencionalidad previa que se renueva en la historia, queriendo renovar la historia, queriendo transformar la cultura, desde la imagen viva del Padre: Jesús, verdadero hombre y verdadero Dios. Esta es en definitiva la intencionalidad previa de la Planificación Pastoral. Así, la Planificación Pastoral no es simplemente un hecho técnico, sino que se inscribe en un movimiento que pretende continuar el impulso cultural primero, inscrito en el hombre desde su creación. El Señor siempre lo hace todo nuevo. Decimos así, que el Dios Creador es un verdaderamente Planificador: determina realizar todo según la Historia de la Salvación. Dios creador transforma y nombra la realidad. El Hombre, a imagen y semejanza de Dios, es el creador de la historia; es capaz de generar cultura al relacionarse con lo diferente a él, al definir su identidad. El hombre lleva adelante la obra misma del mismo Dios de la Vida, y lleva adelante la utopía del Creador. El hombre falla, y la primera intencionalidad del Creador, se ve desafiada; el Creador tendrá que plantearse preguntas y opciones como “respuestas de acción”, tendrá que “replantear” su amor generoso. Su respuesta es: “Y el Verbo se hará Carne” (Cfr. Jn 1,14ª ) Nos sirvan estas líneas siguientes para recordarnos la “intencionalidad previa” con la que los Hombres fuimos creados, y hacia dónde se han de dirigirse nuestras empresas, nuestros esfuerzos, nuestros gozos y esperanzas. UNA NUEVA INTENCIONALIDAD La revelación nos ilumina sobre los fundamentos antropológicos – culturales de la acción humana sobre el mundo, mostrándolos como una realidad enraizada en el misterio mismo del Dios creador. En génesis 1,26, vemos ya el designio de Dios, su intencionalidad, su opción de proyecto: “Hagamos al hombre”. Un modelo conforme al cual es pensado y creado: “a nuestra imagen y semejanza”, es decir el modelo del Amor, de la Participación y de la Comunión (Cfr.P. 212) La acción humana significa proyectarse, es decir, lanzarse hacia delante en la historia, creadores nosotros mismos de una historia nueva y cambiada. Ser creadores de imagen de Dios. Dios es creador del mundo físico de lo no existente al ser. Nosotros somos creadores en el mundo de la cultura del ser al hacer historia. Dios crea al mundo por medio de su palabra- DABAR.. Nosotros hacemos cultura e historia por medio de nuestra palabra humana “nombrando” la creación. En el 10 y 20 . Capítulos de Génesis encontrados lo que podríamos llamar lo que serían los cinco mandamientos antropológicos, que determinarán lo que podríamos llamar “el hombre bíblico de la creación”. PRIMER MANDAMIENTO BíBLICO: DOMIDAD Génesis 1, 26 “Y dijo Dios: hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza. Y mande en los peces del mar y en las aves de los cielos y en las bestias y en todas la alimañas terrestres, y en todas la sierpes serpean sobre la tierra”. Notamos aquí una bondad significativa. La creación surge a través de la Palabra de Dios. Dios dijo y creó. Ahora, la palabra es refleja. “Y dijo Dios: hagamos....”. Es como un mandato que Díos se encarga asimismo: “Y dijo Dios: hagamos al hombre”. Es la palabra refleja y comprometida de Dios consigo mismo, la que crea al hombre Para la creación del hombre, Dios usa el plural ¿Trinidad? ¿Plural de plenitud y de fuerza en Dios?. De todas maneras indica una particular liberación de Dios consigo mismo, antes de crear al hombre. Es un acto reflejo. Un hombre: ADAM, sin artículo y en singular “A su imagen y semejanza” • Imagen – DEMUT- una figura reproducida. • Semejanza- SELEM- aquello por lo que la figura es semejante al sujeto producido. Lo crea, para que “someta” la tierra y “sojuzgue” los animales (Gen.1,28). Le dio autoridad sobre la tierra, le dijo que creciera y se afirmara sobre ella. Puso bajo sus pies el Cosmos (Salmos # 8) El hombre ejerce dominio a través del trabajo. Conforme a la “Laborem Exercens”, estas primeras páginas del Génesis constituyen la dimensión fundamental de la existencia humana sobre la tierra, “el hombre es la imagen de Dios, entre otros motivos, por el mandato recibido de su creador de someter y dominar la tierra ”(LE.n.4) Aplicando las palabras bíblicas de someter la tierra época postíndustrial, “indudablemente encierran ya en sí una relación con la técnica, con el mundo de mecanismos y máquinas que es el fruto del cerebro humano, y la confirmación histórica del dominio del hombre sobre la naturaleza”(n.5). Hablando sobre el desarrollo la encíclica “Sollicitudo Rei Sociales”, lo fundamenta en el parámetro de la naturaleza específica del hombre, creado por Dios a su imagen y semejanza (Cfr.Gen.1.26). “El hombre tiene así una cierta afinidad con los demás creaturas: está llamado a utilizarlos, a ocuparse de ellas y siempre según la narración del Génesis 2,15- es colocado en el jardín para cultivarlo y custodiarlo, por encima de todos los demás seres puestos por Dios bajo su dominio (Cfr. Gen. 2,15). Pero. Al mismo tiempo, el hombre debe someterse a la voluntad de Dios, que le pone límites y dominio de las cosas (Cfr.Gen. 2,16), a la par que le promete la inmortalidad (Cfr.Gen. 2,9 )” (n.29). El génesis lo presenta como creatura y como pone en el ser humano, hombre y mujer, el germen y la exigencia de una tarea originaria a realizar, cada uno por separado y también como Pareja. La tarea es “dominar” las demás creaturas, “cultivar el jardín”; pero hay que hacerlo en el marco de la obediencia a la ley divina” (n.30). La historia del género humano es una historia de continuas realizaciones, siempre puestas en peligro por el pecado, que se enriquecen y se difunden como respuesta a la vocación divina señalada al hombre en los dos primeros capítulos del Génesis (Cfr.ib.). SEGUNDO MANDAMIENTO BíBLICO: CULTIVAR Y CUSTODIAR EL JARDíN (Gen. 2,15) El hombre es un mayordomo de Dios. No dueños de la naturaleza. Es su custodio y cultivador. Tiene que dominar y someter la tierra, pero no destruirla. Debe preservar los recursos naturales que son agotables y finitos. Es el mandamiento de la ecología. TERCER MANDAMIENTO BíBLICO: HUMANIZAR A TRAVES DE NOMBRAR “Yahveh Dios formó del suelo todos los animales del campo y todas las aves del cielo y los llevó ante el hombre para ver cómo los llamaba, y para que cada ser viviente tuviera el nombre que el hombre le diera. El hombre puso nombre a todos los ganados, las aves del cielo, y a los animales del campo.....”. Dios condujo al hombre ante los seres vivientes para ver cómo los llamaría. Dios deja al hombre el poder de “nombrar”. El hombre es creado para dominar y para nombrar. Es un hecho creador, produce en la historia nuevas realidades”nombrándolas”. Compara los seres vivientes con él mismo, como ser humano, y, al darles un nombre, los humaniza. (Así la representación primera del árbol será como un ser humano, con los brazos extendidos...... ) los primeros caracteres serán como posiciones humanas, por la manera de ver el hombre los animales o la naturaleza. El hombre toma la palabra, ordena el mundo de acuerdo a una opción de proyecto, según su modelo interiorizado, a través de un proceso, que irá desde las formas simples de la técnica, hasta el modo más sofisticado de la ciencia o de la filosofía. El hombre es un “histórico”, llamado a “decir su palabra” sobre el mundo, una palabra que siempre será liberadora y transformadora, para llevar al mundo al ideal de participación y d comunión que es el Dios Trinitario, que que él lleva impreso en el corazón. Pero nombrar no significa solamente “decir”: será construir de sí mismo y de todos los seres vivientes una historia verdaderamente humana, creando una cultura- nombrar –a través de una civilización –dominar-. Así , el hombre se trascenderá a sí mismo, imagen de Dios creador que se trasciende en sus creaturas. Es entonces cuando el hombre se descubre a sí mismo como hijo del Dios creador. Nombrar, crear nuevas realidades históricas..... ¿no es una búsqueda que el hombre hace de lo más profundo de sí mismo, para descubrir su identidad de “Hijo”?. Y Dios respeta ese camino.... El hombre intenta hacer ese mundo histórico a través de ciertos y errores fundamentales. Y Dios espera que el hombre llegue.... Podemos, por tanto, decir que el hombre es creador cuando transforma la realidad en una historia cada vez más humana. Cuando pasa del caos material, técnico energético, al orden humano y social del, mundo cada vez más justo, fraterno y libre. Es aquí donde se esconden las mayores posibilidades creadoras del hombre. Es aquí donde crece el conocimiento de si mismo y del mundo, y su enorme posibilidad de hacer un mundo “humano” . un camino de libertad que Dios respeta. CUARTO MANDAMIENTO BíBLICO: EL HOMBRE COMO SER éTICO Génesis 2,16-17: “Y Dios impuso al hombre este mandamiento: De cualquier árbol del jardín podrás comer, mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que comieres de él morirás sin remedio”. El hombre, al hacer cultura, tendrá un mandamiento interior: deberá seguir el bien y evitar el mal. Es un mandamiento absoluto, superior al de dominar o d nombrar. Pero no será sólo un mandamiento moral. Impreso en su conciencia, sino que será además un mandamiento trascendente. Deberá actuar así, porque Dios lo a mandado. Negarlo, será negarlo ontológicamente a sí mismo como hijo de Dios. Significa una desobediencia a su padre y una rebelión contra él, para ser como Dios. “La verdadera libertad es signo eminente de la imagen divina en el hombre . Dios ha querido dejar al hombre en manos de su propia decisión”(GS # 17) El hombre es un ser “ético”. Libre y responsable frente a sus propias decisiones. Es capaz de discernimiento y de opciones. Lamentablemente, puede ser protagonista de su propia destrucción. En todo caso, posee el don precioso e inalienable de la libertad (Cfr. PP # 15) Nadie, pues ni Dios mismo, puede escoger o decidir en lugar suyo. El es el artpifice principal de su éxito o de su fracaso. El árbol de la ciencia del bien y del mal es su propia conciencia. Podrá disponer de todo lo demás, pero a su conciencia no la podrá manipular. Tendrá que seguir la ley de Dios impresa en su corazón. Es libre para seguir el bien o el mal, pero si sigue el mal “morirá” QUINTO MANDAMIENTO: VIVIR LA PLENITUD EN LA UNIóN DE LOS DOS SEXOS Dios creó al ser humano varón y mujer: uno frente al otro, compañeros de un mismo camino. Creados por el amor y la comunión, partícipes y solidarios de un mismo proyecto de humanización. En la simbología bíblica, Dios crea la mujer a partir de la costilla del hombre, porque serán dos “en una sola carne”(Gen. 2,24). ‘ISH es el varón. ‘ISSAH es el femenino del varón – varona- . será la mujer. En Génesis 2,23 resuena la exclamación del hombre: “esta vez si que es hueso de mis huesos, y carne de mi carne”. El amor entre el hombre y la mujer será el motor de la historia humana, pero pero también la causa de la destrucción de la historia, cuando el amor se niega a sí mismo volviendo a la pasión animal. Hombre y mujer, unidos en una sola realidad por el amor, serán imágenes del Dios uno en la trinidad de personas. El primer éxito, en el camino a nombrar la creación, el hombre lo obtuvo en sí mismo. Al nombrar a su adorada ‘ISSAH, se reconoció a sí mismo y toda la profundidad de su ser-‘ish-. Entendió el porque de su existir. Se regocijó. La cultura había dado su primer paso. CONCLUSIóN La planeación pastoral, como cultura, encierra tres movimientos: “pretender, nombrar y transformar ”. Se tiene la INTENCIóN (PRE-TENDE) de desarrollar una acción que corresponda a la visión que el grupo tiene de la realidad, y a la Utopía de lo que esta realidad debería llegar a ser. Es lo que podríamos llamar la INTENCIONALIDAD PREVIA o PRIMERA INTECIONALIDAD . De ellas provienen las OPCIONES PREVIAS y el ROL que el grupo pretende desarrollar en el conjunto social. LA INTENCIONALIDAD PREVIA existe en el grupo de los agentes antes que cualquier análisis de la realidad. Proviene de las significaciones que el grupo atribuye a la realidad, a partir de sus experiencias , intereses sociales y representaciones teóricas implícitas Previas; pero proviene también del sentido o el hacia dónde debe tender la realidad que lo confiere a esa realidad su FE y UTOPIAS . Entre intencionalidad impulsa a OPCIONES PREVIAS que dirijan su acción, ante de cualquier opción consecuente a análisis científicos o sociales. El grupo de agentes debe, antes que nada, explicitar su Internacionalidad Previa. Llegar a tener una Conciencia Previa que explicite los implícitos de su acción: 1. Las cosmovisiones de fondo sobre Sociedad, Hombre, Iglesia...., que provienen de sus representaciones teóricas implícitas. 2. La manera de situarse el grupo de actuar en la Sociedad-su ROL y FUNCIóN.- cómo quiere descartarse , como grupo, en el conjunto social. 3. las opciones subyacentes a estas Cosmovisiones y función social del grupo. En un grupo cristiano, serían sus opciones evangelizadoras previas. 4. el estado ideal, o utopía, que pretende producir en la Sociedad con su acción. Esta intencionalidad previa se convertirá , en el avanzar de la planificación, en una intencionalidad consiente con opciones y líneas de acción que se conviertan en objetivos. Nombrar es el proceso a través el cual llegamos conocer lo íntimo de la realidad, y conseguimos expresarlo a nivel social. La realidad social se nos presenta como “informe” a un nivel primero fenomenológico: nos encontramos inmersos en ella y nos formamos sobre ella falsas proyecciones. NOMBRARLA es poseerla para cambiarla. “Dominad” y “Nombrad” es un doble mandato bíblico consignado en el Génesis (22). EL NOMBRAR la realidad se realiza en dos momentos del conocimiento: rl perceptivo o sensitivo y el abstracto o analítico. Para llegar a este conocimiento, no partimos de la realidad en sí misma considerada en bloque, sino la acción del grupo está ejerciendo sobre esa realidad. La realidad sólo es conocida, cuando actuamos sobre ella. Planificar no es escribir folletos con planes maravillosos. Es esencialmente actuar día a día, es “TRANSFORMAR”. Se escribe un plan con actuaciones sobre la realidad, para irla transformando en la dirección de objetivos, que pretenden ir realizando en el mundo las utopías del grupo. Transformar la realidad hacia ideales más humanos. Construir una historia humana. La planeación pastoral orienta todos sus objetivos hacia una utopía siempre deseable y nunca totalmente alcanzada. Puebla la define claramente: “Es necesario crear en el hombre latinoamericano una sana conciencia moral, sentido evangélico crítico frente a la realidad, espíritu comunitario y compromiso social. Todo ello hará posible toda una participación libre t responsable, en comunión fraterna y dialogante para la construcción de la nueva sociedad verdaderamente humana y penetrada en valores evangélicos. Ella ha de ser modelada en la comunidad del padre, del hijo y del espíritu santo y debe ser una respuesta a los sufrimientos y aspiraciones de nuestros pueblos; llena de esperanza no podrá ser defraudada” ( puebla, 1308) Inmersos en el ministerio pascual de Cristo, sabemos que, “solamente el evangelio, vivido y proclamado a imitación de El, lleva la autentica y total liberación de la humanidad:”ningún otro nombre fue dado a los hombres en el cual puedan ser salvos sino el nombre de Jesucristo””(Hch.4,12).(Puebla, 1309). Por eso, la utopía de la iglesia siempre será “hacer del hombre nuevo, a imagen de Cristo resucitado, portador de la nueva esperanza para sus hermanos” (puebla, 1296). Utopía es el “on zopos”, ahora no totalmente en ningún pero “ahora sí-todavía no”. Como “ahora sí”, pero con la esperanza del “todavía no”, la utopía es una fuerza del espíritu de la iglesia que la empuja a buscar continuamente ese ideal. Sin utopía, no habría planificación pastoral ni objetivos, es como el motor que impulsa constantemente a la iglesia Latinoamericana a lucha por realizar ese hombre nuevo, aún en medio de los problemas y dificultades de una América Latina que se debate “en el exilio” de su pobreza y sociedad inhumana. |
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