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Trazos para una teoría de los Procesos Pastorales en la Pastoral Juvenil
  Enviado el Wed 08 Nov 2006 por zeeveraldo (953 lecturas)

TEORíA DE LOS PROCESOS

zeeveraldo@encuentroscj.org.com
zeeveraldo@planpasperu.org.pe



Dos textos Bíblicos nos hablan de PROCESO….

Jn 10,1ss “El buen Pastor”
Jn 9,1 “El ciego de nacimiento reconoce a Jesús”

PROCESO = Conjunto de objetivos, etapas, dimensiones y acciones que articuladas entre si y que realizados gradual, progresiva y continuamente nos permitirán llegar de un punto de partida a un punto de llegada. En el caso de los procesos de evangelización, nos permiten el crecimiento personal y grupal a la luz de la fe. Señalan el camino hacia la dirección pretendida.



ES UN PLAN DE VUELO FLEXIBLE QUE NO EVITA LAS TURBULENCIAS PERO QUE IMPIDE PERDERSE POR QUE EL GRUPO SABE SU PUNTO DE PARTIDA Y CUAL ES SU META O PUNTO DE LLEGADA

Los procesos permiten conocer y entender la dinámica de la vida de cada participante; nos exige estar midiendo por donde va la existencia de cada uno para ajustar los contenidos, las actitudes y capacidades de acompañamiento.
En cualquier proceso: la existencia de los integrantes del grupo es la principal fuente del proceso (DINAMICA INTERNA).

Hoy, como en tiempos de Jesús, el apóstol va siendo formado y transformado poco a poco. Cada apóstol vive una historia personal de amor, hecha de conversión, de descubrimientos e identificación con Cristo “No vivo yo sino que Cristo vive en mi” (Gal. 2,20).

Así como el crecimiento de la comunidad depende sobre todo del crecimiento de cada uno de sus componentes; así el crecimiento de un componente depende del crecimiento de la comunidad.

Este crecimiento se da en un CONTEXTO. Debemos tener en cuenta las tendencias y sensibilidades espirituales de cada generación, edad, país y región. Para crecer en el Espíritu cada persona emprende el camino y lo sigue dentro del contexto de su realidad. Uno de los objetivos principales de un proceso de evangelización (de crecimiento) es según San Ignacio prepararnos para ser un instrumento capaz al servicio de Cristo y su misión.

Los procesos grupales se dan en cuatro campos: FORMACION, ACCION, ORGANIZACIóN Y ACOMPAÑAMIENTO.


ELEMENTOS DE UN PROCESO GRUPAL
1. MARCO SITUACIONAL: Toda pastoral juvenil debe tener como punto de partida la realidad del joven en su entorno inmediato (familia, amigos, afectividad, personal) y su entorno amplio (sociedad, política, economía, cultura)
2. MARCO TEORICO: En un proceso de pastoral juvenil es importante tener clara y definida la teoría grupal. Son los principios y criterios que sustentan la propuesta que se le quiere presentar al joven. Son ideales o deber ser de la sociedad, del hombre y mujer, de la iglesia etc… y señala una clara Pedagogía Experiencial, Participativa, Transformadora y liberadora, coherente y testimonial, comunitaria, personalizada y personalizante. Integral
3. MODELO OPERATIVO: El modelo define como llevar al joven mediante unos pasos de una situación real (Marco situacional) a una situación ideal (Marco teórico). Son las etapas de crecimiento personal y grupal. La pastoral juvenil debe acompañar al joven en el descubrimiento de su misión y brindarles una experiencia de Dios que los lleve a ser constructores de un nuevo modelo de sociedad con una perspectiva cristiana.
El modelo operativo contempla diferentes dimensiones que se deben trabajar integralmente.
Cuando hablamos de dimensiones podemos tomar como ejemplo medir algunos objetos. Si medimos una línea, sólo podemos medir el largo. En caso de ser una hoja podemos medir el largo y el ancho, es decir que hemos pasado de una a dos dimensiones y si habláramos de un libro podríamos medir el largo, ancho y alto, entonces tenemos ahora tres dimensiones. Este ejemplo nos muestra la dimensión como las medidas que podemos tomar de UN objeto y aunque tiene diferentes dimensiones estamos hablando del mismo objeto.
Estas son algunas de las dimensiones que se trabajan en la pastoral juvenil latinoamericana:
BRASIL: Personalización, integración social, teológica, política, capacitación técnica
CHILE: Personalización, socialización, crecimiento grupal y discernimiento cristiano. MEXICO: Personal, grupal, critico constructivo, proyección comunitaria y cristiana

4. ESPIRITUALIDAD: La espiritualidad es la prolongación en la existencia humana de la acción del espíritu de Jesucristo resucitado. Los jóvenes deben descubrir a Jesús resucitado en su existencia. Es lo que mueve y dinamiza su vida. Una espiritualidad que sea útil, que sirva para la vida. Es un sentido de la navegación. Sin sacarlos de donde están les da un rumbo. Todo que da relativo y lo más importante es la persona.
Es necesario, en los procesos de evangelización generar experiencias de Dios desde el reconocimiento de lo que se va vivenciando, es decir, revisar la vida a la luz del evangelio y practicar el discernimiento cristiano personal y comunitario (saber escoger entre el bien y el mal). Es desarrollar una capacidad de interiorización de la palabra de Dios.
Una espiritualidad que lleve al compromiso con los demás especialmente con el más necesitado, centrada en la vivencia del modelo de Cristo pobre.
En ambos se asume que la evangelización es parte de la vida concreta, es lenta y pasa por diferentes etapas. No se cree en el crecimiento automático, tampoco se asume con rigidez cada una de las etapas del proceso: son flexibles, se adecuan si es necesario, están en constante revisión porque parten de la persona. Las etapas pueden diferenciarse en etapas de personas y etapas de grupos (diferencia entre proceso grupal y personal). Cada etapa se constituye en una herramienta de evaluación. Las etapas no son conferencias, sino momentos vividos. El proceso distingue la condición humana: adolescente, joven adulto, anciano. El proceso se sostiene en una estructura orgánica.


PROCESO DE FORMACIóN
Cuando decimos Proceso entendemos pasar por diferentes etapas o pasos que modifiquen una situación. Nada cambia de la noche a la mañana, los cambios se van dando paso a paso, algunas veces tan lento que no lo podemos percibir. Es decir que casi ni nos damos cuenta de que estamos cambiando. Aunque en estos tiempos es frecuente sentir que todo cambia tan rápido que terminamos sintiéndonos víctimas de esos cambios.
Lo único que no podemos negar es la necesidad de cambiar, porque todo cambia. Incluso, hablando pastoralmente, tomar contacto con Jesús nos cambia y eso es parte de nuestro objetivo, lograr que el encuentro con Jesús provoque cambios en la vida de cada uno de los participantes de la catequesis, desde los niños y jóvenes hasta los padres y sus familias. Pero este cambio no puede ser agresivo, debe realizarse sin violentar su personalidad. Deben acoger nuevas formas de verse a sí mismo, de relacionarse con los demás y de relacionarse con Dios.
Cuando hablamos de Formar, es clara la referencia a DAR FORMA (¿significa manipular?). Entonces el proceso que seguiremos es el de dar forma a un nuevo cristiano, al hombre nuevo que produce el encuentro con Jesús.

Dimensiones de la Formación
Las fundamentales (no únicas) que debemos tener en cuenta son PERSONALIZACIóN, SOCIALIZACIóN, CRECIMIENTO GRUPAL y DISCERNIMIENTO CRISTIANO. Cada una de estas realidades de la persona son independientes, pero cada una de ellas son parte irremplazable en cada persona.
Por eso no podemos dedicarnos sólo a una de ellas, sino que debemos trabajar todas, y lograr el desarrollo de la persona. Esta visión, que toma en cuenta todas estas dimensiones, es llamada INTEGRAL, porque ve al ser humano como una unidad, sin separarlo en pequeñas chacritas, sino preocupándose de toda la persona.
Primero presentaremos cada una de estas dimensiones, anotando lo que hay de particular en cada una de ellas para luego ver cual es la relación que se establecen entre ellas.
Personalización
Es la visión y concepto que cada persona tiene de sí mismo. No es absoluta ni definitiva sino que va modificándose con cada hecho vivido y con cada aprendizaje. Dentro de la personalización se encuentra la auto-imagen, el auto-concepto, la auto-estima. Nuestro proceso debe así favorecer la apertura la plena identificación consigo mismo, a superar temores e inhibiciones que bloquean o limitan a la persona. Así debemos promover la auto-aceptación, favorecer la autonomía y la responsabilidad, aprender a enfrentar y manejar conflictos y dificultades, aprender a vivir con una conciencia realista y orientada con valores permanentes y elaborar un proyecto vital que empeñe sus energías a largo plazo.
Socialización
Abarca la dimensión social de la propia vida. Es decir, “mi ser” como parte de una historia, de un pueblo y de una cultura. Por lo cual debemos impulsar a las personas a reconocer el sentido de la historia colectiva de la que es parte, distinguir los efectos de la cultura en la que vive, favorecer la participación social informa, inteligente y solidaria, especialmente con los que sufren. Es necesario fortalecer la capacidad de crear propuestas de solución a los problemas sociales con el aporte de la enseñanza social de la iglesia.
Crecimiento Grupal
Esta dimensión incluye el sentido de encuentro afectivo con el otro. La capacidad de establecer el dialogo, apoyo mutuo para crecer, la convivencia fraterna y las relaciones democráticas. Es importante entonces promover el pasar de los objetivos individuales a los objetivos grupales, del capricho personal a la toma de decisiones por consenso, del dejar que otros hagan todo a participar responsablemente de las decisiones.
Discernimiento Cristiano
Es la valoración de las experiencias de fe de cada persona, tanto el conocimiento recibido de los mayores, como el que se adquiere en cada nueva experiencia de encuentro con Dios. En esta dimensión debemos provocar la unión con Jesús, vivir en la iglesia, y reconocer en María un modelo de seguimiento cristiano. Para poder “discernir”, es decir separar lo que es de Dios y lo que es del mundo, debemos promover la oración y la práctica sacramental, lograr una comprensión vivencial de la experiencia salvadora en las raíces del propio ser y así incorporarse la misión salvadora de la iglesia. Por supuesto que esto tomará sentido en la medida que cada uno descubra el llamado que Dios le hace en esas experiencias , es decir encuentre su vocación, y así realice el plan que Dios tiene para él, colaborando en la construcción de la Civilización del Amor.
Insistimos en que estas cuatro dimensiones no pueden trabajarse independientemente una de la otra. Debemos ver a la persona integralmente. Puesto que no podemos “personalizar” a un sujeto si este no acepta su cultura y su historia, que es parte de su socialización. Además como podrá tomar con responsabilidad su vocación sino siente la fuerza de la comunidad que lo respalda, la necesidad que tienen los demás de él y no se siente capaz de esa tarea. Este es un ejemplo sencillo de cómo estas dimensiones son todas una unidad.
Entonces el proceso de formación se convierte en una espiral que abarca las cuatro dimensiones, profundizando en cada una de ellas y ampliándolas. Llevando a la personas desde su experiencia de fe a una auténtica madurez en la fe.


desde la fe...

la personalización, socialización,crecimiento grupal y discernimiento cristiano... unidos en un mismo ritmo...

... hacia la Madurez en la fe.



La Pastoral Juvenil Latinoamericana asume en el documento “Civilización del Amor: Tarea y Esperanza”, un proceso, marcado por:

• Un punto de partida y un punto de llegada: el joven situado en su realidad, que opta por construir el Reino en su historia.
• Etapas: iniciación, profundización y compromiso(militancia),
• Una centralidad Cristológica: Cristocéntrica
• Una Pedagogía Experiencial, Participativa Y Transformadora, Personalizada Y Personalizante.
• Un Escenario: el grupo de jóvenes ó comunidad de jóvenes; l@s asesores, la orgánica.
• Una Método: ver – juzgar – actuar – revisar – celebrar.


Jorge Boran CSS ubica tres procesos en la Pastoral Juvenil:
• Proceso de Convocatoria
• Proceso de Iniciación
• Proceso de Militancia

En los que propone construir un puente entre la situación actual (joven indiferente al compromiso personal y social) y la situación ideal (joven comprometido desde la fe en su proceso de transformación personal y social). Asume que este puente se construye con los materiales que brindan las diferentes etapas de crecimiento y desarrollo de la persona humana, pues estas repercuten en la vivencia de la fe, dado que la fe integra las dimensiones de la vida humana.
Las etapas del proceso que él recoge de la sistematización de la experiencia con otros asesores de la PJ Brasileña son:

Descubrimiento de las etapas recorridas.(sistematización del proceso)
Descubrimiento de la militancia (opción vocacional)
Descubrimiento de las causas estructurales (análisis social)
Descubrimiento de la necesidad de una organización más amplia
Descubrimiento del problema social
Descubrimiento de la comunidad
Descubrimiento del grupo

(leer dos y tres de pg 221 de J. Boran)

Uno de los procesos claves en los grupos es la formación. No podemos enfrentar la acción del hombre, sin esta tarea se convierte en un proyecto diario, en un reto cada vez más original. Ni el ser humano ni los grupos nacen hechos: por el contrario, tienen frente a sí un amplio cambio de formación que abarca diversos aspectos y exigencias. Muchas veces se ha entendido la formación como instrucción. Formar sería la tarea de unos pocos “ya formados” quienes unilateralmente indicarán un camino y la convierten más en un ejercicio intelectual que experimental y vivencial.
Hoy reconocemos la formación como un proceso (y no como una simple suma de actividades) de crecimiento, tanto personal como grupal y social: con metas hacia donde debemos tender y en estrecha vinculación con las condiciones sociales e históricas en las que vivimos. Nos formamos dentro de una sociedad particular, para cumplir nuestro papel dentro de su proyecto histórico.


PROCESO DE ACCIóN Y COMPROMISO
Para definir lo que es compromiso tomaremos como base la terminología de Emmanuel Mounier quien empieza describiendo lo que es el compromiso en general y lo que es compromiso en sentido estricto.

Compromiso general es la relación que crea en la persona el hecho de ser un ser en situación, el estar situado crea necesariamente una relación con todo lo que lo rodea. Por eso, el compromiso no es algo que uno escoge, sino que se le impone a cada uno por el hecho de estar en una situación especifica se esta comprometido con esa situación. Por eso, el compromiso es tanto más grande cuanto mayor sea la relación que se tenga con la situación.

El compromiso en sentido estricto es el acto por el cual una persona de una manera consciente y libre asume la situación. De acuerdo con esta definición el compromiso en sentido estricto tiene tres elementos: 1) Es una toma de posición, es decir, que no simplemente se toma consciencia de una situación sino que se asume, 2) De una manera consciente y libre, es decir, hay un acto en la que la persona misma se implica, de un modo consciente y libre, 3) Hay una acción personal que transforma la situación. Esta manera de asumir la situación puede ser a favor o en contra y así todos estamos comprometidos.

TIPOS DE COMPROMISO

Se distinguen tres tipos de compromiso:

1. Compromiso acto y compromiso conducta: El compromiso acto es aquel en el cual la situación exige de la persona una acción inmediata sin que esta se sienta personalmente implicada. En cambio, en el compromiso conducta la situación interroga y cuestiona ante todo a la persona y desde ese cuestionamiento surge la acción.

2. Compromiso educativo y compromiso directivo: El compromiso educativo es el que busca fundamentalmente que la persona asuma ella misma consciente y libremente una situación, sin que directamente se quiera cambiar la sociedad o la situación. El compromiso directivo es el que busca directamente cambiar las estructuras; para su logro ser requiere siempre el poder.

3. Compromiso político y compromiso en lo político: En el compromiso político la persona toma posición frente a la situación de la sociedad y realiza acciones que buscan directamente el cambio desde su manera de pensar. A este compromiso se le puede dar el nombre de compromiso partidista porque las acciones que llevan a cambiar la sociedad requiere siempre un partido o algo que desempeñe el mismo papel. En cambio, el compromiso en lo político, es el que toma posición frente a los problemas de la sociedad sin buscar directamente el cambio, porque la finalidad de este compromiso es hacer una critica de la sociedad no la toma de poder.

COMPROMISO CON EL POBRE

Existen muchas maneras de comprometerse con el pobre, por lo tanto existen muchos tipos de compromiso. Desde el punto de vista religioso todos pueden ser iluminados por la fe. El tipo de compromiso va a depender de la finalidad de la acción.

Para que un compromiso sea autentico, cualquiera que sea el tipo de compromiso es preciso:

A. Que parta de la persona del pobre; que no se le imponga ni se le condicione su libertad.
B. Que busque hacer del pobre un protagonista de su propio destino
C. Que se haga de una manera respetuosa, sin autoritarismo ni suficiencia.

En general hay que decir que el compromiso con el pobre se debe hacer desde dos perspectivas distintas, que no son separables ni opuestas, pero sí diferentes. Se puede luchar por el pobre desde la perspectiva de la persona o desde lo estructural. Estas dos acciones son igualmente validas a la vez no son opuestas. Cuando se trabaja con el pobre desde la persona, hay que tener en cuenta lo estructural y viceversa, cuando se lucha contra las estructuras hay que tener en cuenta a las personas.

Nuestra propuesta es que se debe dar prioridad al compromiso conducta, es decir, se hace necesario que la condición del pobre interrogue a toda persona tanto en lo positivo como en lo negativo; y esto, tanto en el plano personal como en el plano social.

Es indispensable un compromiso personal por encima del socio político, es decir, sin despreciar lo político empezar por lo personal, ayudándole al pobre a ser sujeto. Antes de ver como cambian las estructuras hay que educar al pobre en sus valores, acompañándolo en acciones que permitan vivir sus valores y cambiar las estructuras que lo oprimen.

También hay que darle primacía al compromiso en lo político por encima del compromiso político. Es decir, que la gente parte en la situación de la sociedad y no se quede en simplemente padeciéndola. Los movimientos sociales y las organizaciones populares son espacios donde el pobre puede ser sujeto, decir su palabra y recibir la colaboración de todos los que se quieran comprometer en su promoción.

PROCESO DE ACOMPAÑAMIENTO PERSONAL Y GRUPAL
El acompañamiento como impulso del discernimiento cristiano: una actitud cotidiana.
Es como "Escuchar crecer la hierba"

ACOGER presentación del-la acompañad@


REFLEJAR auto exploración

PERSONALIZAR auto comprensión

INICIAR acción-compromiso


En el inicio del encuentro personal o entrevista es necesario una buena ACOGIDA (o recibimiento) del-la joven que llega. El-ella se presenta y necesita ser recibid@ con cariño.

Muchas veces, este momento de ACOGIDA tarda un tiempo, pues el-la que llega se va presentando en dos, tres o cuatro encuentros. También, suele suceder que llega a la entrevista y "estudia" al-la acompañante, para ver si podrá tenerle confianza, si se sentirá a gusto o no y esto le lleva un tiempo que hay que saber esperar y seguir acogiendo serenamente.

En un segundo tiempo, hay que dejar que el-la acompañad@ se exprese lo más posible y todo lo que necesite sin interrumpirle. Respetar al máximo lo que dice. Sólo REFLEJARLE el hecho, el sentimiento, la unión que se da entre el hecho y el sentimiento. Así, el-la joven pasa de la autoexploración (es necesario animarl@ con el reflejo para que se autoexplore). Seguimos reflejando y esto le va liberando su capacidad de autoexplorarse (por lo menos 5 reflejos en una misma entrevista son necesarios para que se dé una buena autoexploración). El-la acompañante sólo favorecerá que se exprese lo mejor posible (en general este momento lleva 3 meses)

Al tercer tiempo, lo llamamos PERSONALIZAR y es el momento clave de la ayuda. Sirve el ayudarl@ a que se pregunte, por ejemplo: "-¿Por qué le das tanta importancia a esta persona? o ¿Te das cuenta que sos parte de esta situación?" Este tiempo requiere mucha delicadeza. Si el-la acompañante ha escuchado atentamente, si l@ quiere y l@ comprende, puede decirle algo de él-ella mism@ y ahí se le hace al-la joven, la luz y se da la autocomprensión.

En el cuarto tiempo, el-la que acompaña puede INICIAR, también con una pregunta: "-¿Qué haremos?" Puede proponerle posibilidades de cambio y el-la joven se compromete a una acción-compromiso.

ACTITUD PARA DESARROLLAR UN PROCESO PASTORAL


SISTEMATIZAR LA EXPERIENCIA



EXPERIENCIA
REVISIóN DE LA EXPERIENCIA - TEORíA
NUEVA EXPERIENCIA
Establecer un proceso en la acción Pastoral es el desafío por combinar Teoría y Praxis: práctica reflexionada… en una dinámica que despierte a la persona a la fe y al compromiso… se tratan de procesos de evangelización, nos han enseñado y de seguro aprendimos muy bien a desarrollas, temas catequéticos, preparar tesis, organizar cursos de preparación de agentes pastorales; pero cuanto esfuerzo, cuanta energía gastada sin rumbo definido, sin punto de partida ni punto de llegada.
El pastoralista que no considera la acción pastoral como un proceso nunca llegará a ningún lugar, y pensará que “siempre se empieza de nuevo”, caso típico en la Pastoral Juvenil.
No se trata de sentarse a pensar desde las teorías, sino de situarse-con-otros, a través de una metodología inductiva y participativa, recogiendo la experiencia (práctica) y la teoría para responder siempre a nuevos desafíos que se van presentando. Es lo contrario a sumar una serie de temas, o repetir programas sin la preocupación de unir la teoría a la praxis.
Un proceso tiene la ventaja de fortalecer estructuras de participación que hacen que la pastoral no dependa de una sola persona, incorporando a diferentes agentes, distintos niveles de participación y funciones. La tendencia de muchos pastoralistas que no trabajan dentro de un proceso, es hacer una pastoral cursos, de visitas pastorales, de eventos esporádicos sin relación alguna, siempre explosivos, y siempre sin rumbo fijo. Una pastoral así entendida y desarrollada no despierta el compromiso, no educa en la corresponsabilidad. El pastoralista corre mucho pero sin ver resultados, y siempre se pregunta por el compromiso de los destinatarios, pues ni él mismo es consciente de los pasos que da.
Por eso los procesos de evangelización se enriquecen en su revisión y reconocimiento de los pasos dados, no solo de parte del pastoralista, sino también de quien vivencia el proceso.

PLANIFICACIóN PARTICIPATIVA: UN MODELO PARA ELABORAR UN PROCESO PASTORAL
Finalidad:
 Buscar una acción eclesial más eficaz.  Buscar criterios para un Plan Operacional de trabajo.
 Encontrar un método adecuado de trabajo.  Aprender a utilizar todos los recursos personales, los de quienes nos rodean y los que se producen en el campo de la reflexión en materia teológico-pastoral.
 Asegurar un método de formación permanente.  Convertir nuestra acción empírica en acción reflexiva.
 Confrontar nuestras actitudes pastorales más frecuentes.
Tres etapas:
PERCEPTIVA: centrar la observación la situación problemática de la acción pastoral, desde lo que el equipo de agentes pastorales dice de ella misma, desde lo que lo que ellos perciben como necesidades que demandan los destinatarios, desde la realidad cultural de los destinatarios, desde la historia del equipo, desde el contexto inmediato: su red de relaciones, desde sus precomprensiones: imágenes que sustentan su acción pastoral.

ANALíTICA: sistematizar la teoría propuesta desde las ciencias humanas, sociales y teológico pastorales, para comprender mejor la situación problemática de la acción pastoral, a fin de elaborar un marco teórico conceptual de principios y criterios que le den un horizonte claro a la misma; desde una perspectiva de fe en la que se integran las opciones pastorales del mismo equipo de agentes pastorales.

PLANEACIóN: elaborar un plan de acción, que surja como respuesta sistemática a la situación problemática percibida en la que se integre el marco teórico conceptual y las opciones pastorales asumidas. Un plan de acción que se expresa en desafíos, líneas de acción, plan global, programas y proyectos.

Espiritualidad del proceso de planificación:
COMUNIóN PARTICIPACIóN CONVERSIóN

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Autor Hilo
Visitantes
Enviado: 28/6/2009 7:29  Actualizado: 28/10/2009 16:30
 Re: Trazos para una teoría de los Procesos Pastora...
UNA PERLA

ESTOY PRÓXIMA A PENSIONARME DE MAESTRA Y DESEO VINCULARME DE TIEMPO COMPLETO A LA PASTORAL,ES UNA BENDICIÓN ENCONTRAR ESTA JOYA QUE ILUMINA MI INQUIETUD.
Responder
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