AN?LISIS DE LA REALIDAD
1. Los momentos de la Conciencia
La toma de conciencia sobre la realidad social es uno de los elementos primarios del mecanismo cultural. Significa la forma como el hombre enfoca y percibe la realidad. Por eso, antes de tratar el an?lisis hay que explicar lo que queremos decir por conciencia y toma de conciencia. En cada momento, la conciencia relaciona al hombre consigo mismo, con los otros en la historia y con el trascendente. La conciencia determina el acto cultural primario que es el enfoque de las cosmovisiones sobre el mundo y sobre s? mismo, para aterrizar en la adopci?n de valores e intencionalidades. A partir de ah?, se asumen comportamientos personales y sociales. Consecuentemente, el fen?meno de la conciencia define de una manera determinada a la persona. En ?l podemos distinguir varios momentos.
Momentos del Objeto. Conciencia M?gica La realidad es fuente de valores para el hombre, pero el hombre necesita autonom?a y capacidad creadora en su relaci?n con la realidad. Por lo tanto, cuando se mitifica la realidad, y se impone como algo absolutamente determinante de la conciencia, tenemos la conciencia m?gica. As? se llega a la aceptaci?n inexorable de su destino, a una especie de fatalidad frente a lo divino. La sociedad se rige por leyes eternas, y la estructura social es inmovible. La persona es objeto de la historia que otros hacen.
1. Relaci?n con la naturaleza Tiene una concepci?n fixista y absoluta de la naturaleza. Es impotente frente a ella. Se orienta por los ciclos naturales y los fen?menos atmosf?ricos. El ritmo de la naturaleza determina su conducta.
2. Relaci?n con el trascendente Toda la realidad es ?sacralizada?: el trascendente existe fuera de ?l mismo en lugares y objetos consagrados. Este trascendente es ?absoluto y a-hist?rico?. Por lo tanto el hombre: * Acepta acr?ticamente normas y leyes, que se consideran ?divinas? * ?Cosifica? lo religioso, que opera a trav?s de ritos-realidades objetivas repetitivas con efectos m?gicos. * Se somete a una moral fixista y est?tica, que no tiene en cuenta las necesidades humanas ni las situaciones hist?ricas. No la ley para el hombre, sino el hombre para la ley.
Momentos del Sujeto. Conciencia Ingenua o Precr?tica El hombre descubre la interioridad de su conciencia y su capacidad de internacionalidad frente a la realidad. Se siente sujeto capaz de crear cultura: de elaborar cosmovisiones sobre el mundo, antropolog?as sobre ?l mismo, sociolog?as sobre la realidad humana; es fuente de valores y decisiones sobre proyectos hist?ricos. Consecuentemente: a. El hombre ?se apropia? de la realidad y consigue su autonom?a. b. Concibe al mundo de lo social no como est?tico, sino como un proceso ?hist?rico?, cuyo agente libre es ?l mismo. Los acontecimientos hist?ricos son producto de la iniciativa humana. c. As?, el hombre ?de-sacraliza? el mundo y se compromete en su transformaci?n. d. El hombre s? auto valoriza y es capaz de interpretar la realidad hist?rica, para crear realidades nuevas. Es actor y creador de su propia historia, un ser ?pol?tico? que pretende realizar un modelo de sociedad. Es eminentemente ?comunitario?: un ser-en-relaci?n-con-los-otros. De ah? la importancia de las relaciones intergrupales. La persona crece en relaci?n con los otros.
1. Relaci?n con la naturaleza Pretende dominar la naturaleza con la t?cnica y humanizarla con la cultura. ?Des-sacraliza? la naturaleza y toma distancia frente a ella, para someterla a su capacidad t?cnica, organizadora y transformadora. Tiene conciencia de ser dominador y ?se?or? de la naturaleza. Por eso, la puede destruir. Su conciencia tiene que llegar a ser ?ecol?gica?: de respeto y conservaci?n de los recursos naturales. ?l es una parte de la naturaleza. Al destruir el equilibrio ecol?gico, se destruye a s? mismo. Es ?administrador? en nombre del Dios Creador en el concepto del G?nesis (Gen. 2,)
2. Relaci?n con el trascendente El hombre llega a la trascendencia a trav?s de su propio ser, con el peligro de rechazar a Dios por afirmarse a s? mismo (Cfr. Puebla) y de considerar a Dios como una proyecci?n de s?. De esta cosmovisi?n y actitud fundamental, se deriva que los valores dependan del sujeto y el pecado se analice seg?n su opci?n personal. Se ?sacraliza? lo antropol?gico, y se toma como sentido ?ltimo la vida y la liberaci?n del hombre. El sentido religioso se convierte en ?transitivo?. Para el cristiano, de una ?Iglesia-Organizaci?n? se pasa a una ?Iglesia-Comuni?n-Participaci?n?, en la que de la tradici?n r?gida cede el paso a la toma de decisiones en discernimiento, teniendo en cuenta la historia y la tradici?n de la Iglesia.
Momento de los Social. Cr?tica Cient?fica El sujeto cae en la cuenta de que ?l, junto con los otros, hace historia condicionado por unas realidades fuera de s? mismo. Percibe, de este modo, el car?cter ?dial?ctico? de su conciencia: es fuente de intencionalidad y de valores y es marcado por estructuras objetivas. Su creaci?n hist?rica se sit?a y ?objetiviza? m?s all? de su conciencia y libertad. A partir de ah?, se produce una nueva interiorizaci?n con nuevas intencionalidades y valores que, a su vez, se vuelven a objetivar y exteriorizar El hombre es un ser personal y social ?situado? en una realidad objetiva que lo ?condiciona?, pero no lo ?determina?. Este desarrollo de la conciencia produce que el hombre comprenda la dimensi?n ?pol?tica? de su acci?n, y el que sus relaciones humanas est?n condicionadas por la producci?n econ?mica y el poder pol?tico, aunque exista el peligro de supervalorar el car?cter estructural de lo social. Por consiguiente, el hombre toma conciencia a. De c?mo los intereses de clase y de grupo social orientan sus posiciones ante la realidad y su toma de decisiones. b. De la fuerza de la ideolog?a para la acci?n pol?tica en el pretender instaurar un tipo de sociedad, y del peligro de manipulaci?n que tiene esa ideolog?a.
1. Relaci?n con la naturaleza El hombre conoce cada vez m?s los mecanismos de funcionamiento de la naturaleza, y avanza en su dominio por la ciencia y la tecnolog?a avanzada. Pero, adem?s, aumenta el conocimiento de su propio organismo y crea la biogen?tica. La inform?tica y la automatizaci?n aumentan enormemente su capacidad de dominio y manipulaci?n. L?gicamente, el ?ataque ecol?gico? es m?s amenazante. El peligro de ?deshumanizarse? y acabar con los recursos naturales es m?s profundo.
2. Relaci?n con el trascendente El hombre intenta comprender a Dios dentro del proceso de transformaci?n de la sociedad. Dios se revela al hombre en los sucesos hist?ricos y por la historia. Se crea la Teolog?a de lo Social, se valora el compromiso de la fe en la praxis liberadora, y la teolog?a de la Liberaci?n capacita al cristiano para hacer una reflexi?n de fe sobre su acci?n social comprometida en una opci?n clara y preferencial por los pobres y en la transformaci?n de las estructuras injustas. Comprende que la conciencia del pecado es personal y social, y que existen situaciones de pecado que imposibilitan la venida del Reino de Dios (Cfr. Puebla No. 328) 2. La Realidad Social
?Qu? es la Realidad Social? Entendemos por realidad social el conjunto de relaciones que unas personas establecen con otras, de manera m?s o menos permanente. Estas relaciones son esencialmente familiares, afectivas, laborales, pol?ticas, culturales y religiosas. Son un producto humano colectivo. Creadas por nosotros, son el campo en el que transcurre nuestra vida. Pueden ser de colaboraci?n, solidaridad, dominaci?n, violencia, amistad. La realidad social satisface las necesidades m?s fundamentales de nuestra existencia: sobrevivir, convivir, trascender, proyectarse.. Lo que determina un tipo de sociedad es la manera como, en un lugar y tiempo determinado, se satisfacen estas necesidades. Como producto humano, son fruto de los intereses, libertad e interacci?n de los diversos grupos. No es una fatalidad que se impone. La realidad social es algo que puede ser cambiado, transformado. Puede ser interpretado y controlado. Los grupos humanos pueden hacer proyectos hist?ricos, para conseguir la sociedad que desean. Esto es eminentemente ?hacer cultura? Para satisfacer en una sociedad las necesidades humanas, se van creando las estructuras sociales. ?La estructura es un conjunto din?mico y significativo de relaciones entre los diversos aspectos de una misma e id?ntica realidad social. Este conjunto de relaciones es de tal naturaleza, que todo cambio en uno de sus aspectos o una de sus relaciones supone en los otros cambios correlativos, que aseguran la persistencia del tipo fundamental del conjunto?. Podemos relacionar Necesidad-Actividad-Estructuras de la siguiente manera:
| NECESIDAD | ACTIVIDAD | ESTRUCTURA | | Supervivencia | Producir | Econ?mica | | Convivencia | Poder | Pol?tica | | Interpretaci?n | Pensar | Cultura |
Estructura de la Sociedad La sociedad se estructura por la econom?a, que pretende producir para satisfacer la necesidad de supervivencia; por la pol?tica, que posibilita la convivencia entre los individuos ?creando la ciudad-; por la cultura, que satisface la necesidad de comprender al mundo y la sociedad por medio de las cosmovisiones, de interpretarlo a trav?s de los criterios y valores y de posibilitar la pol?tica a trav?s de la ideolog?a.
La Estructura Son las instituciones ?familia, gobierno, educaci?n, las leyes, trabajo, comercio... Todas las estructuras se pueden dividir en econ?micas, pol?ticas y culturales. * Las estructuras econ?micas se refieren a la producci?n, distribuci?n e intercambio de los productos. * Las estructuras pol?ticas se refieren a la manera como se controla y ejerce el poder en el seno de la comunidad. Contienen la organizaci?n social, partidos, grupos, movimientos, sindicatos,.. * Las estructuras culturales se refieren a la comprensi?n del mundo y la sociedad ?cosmovisiones- a los valores, a las praxis sociales de conducta, a los medios como se expresan y se comunican esas ideas y valores, en orden a construir proyectos hist?ricos que transformen la sociedad. Las estructuras est?n vinculadas entre s?, no existen aisladas. En su interrelaci?n y vinculaci?n se fundamenta el conjunto social. Las fundamentales son las econ?micas, pol?ticas y culturales. El hecho de que se vinculen no quiere decir que siempre se ?armonicen?. Frecuentemente entran en crisis y en conflicto. El conflicto y la superaci?n de conflictos son la ley del funcionamiento social. Cuando hablamos de estructura, tenemos que distinguir la infraestructura y la superestructura: a. La Infraestructura es la Econom?a. La producci?n y las relaciones de producci?n son la caldera que produce el vapor ?la energ?a- que mueve la sociedad. Pero es una energ?a ciega, que igual puede construir que destruir. b. La superestructura es la Pol?tica ?como estructura de convivencia y poder, tanto a nivel social como eclesial- y la Cultura, que maneja la estructura pol?tica hacia los proyectos hist?ricos y las utop?as.
La Coyuntura Los conflictos sociales llevan puntos de contradicci?n en lo que se refiere a la producci?n y relaciones de producci?n ?contradicci?n primaria- y a otros elementos de la estructura pol?tica y socio-cultural ?contradicciones secundarias. Toda la estructura social est? en movimiento, estableciendo como en un campo magn?tico una correlaci?n de fuerzas en pugna ?positivas, negativas o ambivalentes. La Coyuntura trata de ver cu?l es la fuerza real ?conciencia pol?tica, organizaci?n, grupo o clase social (o conjunto de clases sociales) que tienen la iniciativa en un per?odo o momento dado. La Coyuntura se caracteriza por condensar una serie de conflictos sociales en un momento espec?fico del desarrollo de la sociedad. Por eso la Coyuntura puede entenderse como la situaci?n concreta de una sociedad y la correlaci?n de fuerzas en pugna a diversos niveles, en una etapa determinada del desarrollo del conflicto social. La verdadera coyuntura divide los momentos hist?ricos. Es evidente que, en un momento dado y en un sector determinado, la correlaci?n de fuerzas puede favorecer al pueblo o a grupos con intereses sociales diversos. Por esta raz?n, adem?s de la Estructura, necesitamos tambi?n comprender la Coyuntura social. La Coyuntura es la forma como en una sociedad espec?fica, y en un momento determinado, se manifiesta y concreta el conflicto social. Tambi?n se puede referir a los cambios frecuentes que se dan en la estructura social.
?C?mo funciona la Sociedad? La sociedad puede representarse como un ?rbol, pues ?l nos da la idea de c?mo su vida depende de la interrelaci?n de sus partes: la ra?z ?alimentaci?n, el tronco ?soporte- y las hojas ?respiraci?n.
La Ra?z La conforman dos elementos: la energ?a material, que es la producci?n y la econom?a y el impulso vital, que es la cultura: la capacidad de pensar, interpretar y nombrar la realidad para transformarla a trav?s de proyectos hist?ricos.
1.1 La energ?a material Son los dos primeros mandatos b?blicos: ?Dominad? y ?Cultivad? la tierra (Gen. 1,15). En la antropolog?a b?blica significa la capacidad humana de transformar el mundo a trav?s de la ciencia y de la t?cnica, especialmente con el mecanismo de la producci?n y la econom?a ?la BASE de la sociedad en el pensamiento materialista marxista.
1.2 El impulso vital Es el impulso del hombre a ?hacer historia? a trav?s de proyectos hist?ricos que transformen el mundo y la sociedad en algo cada vez m?s humano, justo y libre. El hombre dirige la naturaleza y la sociedad con su capacidad de pensar, la nombra en el lenguaje b?blico (Gen. 2,19). El hombre es creador, como Dios su Padre, porque tiene que conducir todo lo creado hacia Dios, ?humaniz?ndolo?. Tiene que optar por el bien y rechazar el mal, causa de la muerte y destrucci?n de toda la naturaleza por el hombre. Por eso, est? dotado de su conciencia moral: el ?rbol del bien y del mal en medio del jard?n (Gen. 2,17. Es el cuarto precepto de la antropolog?a b?blica del G?nesis. El hombre a?ade a la realidad natural, que le rodea y que existe antes que ?l, la realidad cultural que ?l crea. Durante el proceso hist?rico de creaci?n y acumulaci?n de cultura, el hombre se integra a la realidad externa y la re-crea, al mismo tiempo que enriquece su propia realidad interior. Entonces cuando el hombre establece relaciones, discierne, percibe y reconoce el pasado, el presente y proyecta el futuro. Adquiere conciencia de su temporalidad, que es la ra?z de su conciencia de historicidad. As? acumula cultura, la humanidad hace historia. La cultura condiciona, y hasta determina, lo que son y lo que hacen los seres humanos situados en ella. El hombre se integra a la cultura mediante un proceso de socializaci?n, en el que adquiere conocimientos acumulados y formas de vida. La realidad cultural es, pues, creaci?n del hombre y factor de su permanente transformaci?n social. El poder del hombre deriva precisamente de su capacidad de hacer cultura ?que es lo m?ximo que distingue al hombre del animal ? por la que puede dominar y transformar la realidad social. La conciencia ?como conciencia cr?tica y conciencia moral- junto con la libertad frente al bien y al mal, son los motores de la historia humana y conforman las ra?ces de la sociedad. Hasta ahora se ha concebido la sociedad como un sistema de necesidades a las que debe responder el ?homo-faber?. La necesidad ser?a soberana y la divisi?n de trabajo ser?a el medio de satisfacerla. Las relaciones sociales ser?an, ante todo, relaciones de trabajo e intercambio de la producci?n, y el hombre ser?a un ser abstracto hecho para producir. Pero el hombre trabajador es, ante todo, hombre y no simple medio de producci?n-distribuci?n-consumo. La reivindicaci?n, en este sentido, es evidente en nuestra sociedad y, por otra parte, corresponde a la concepci?n b?blica del hombre. Se comprueba en el mundo de hoy un claro retorno al hombre y a su dignidad radical. La amplitud de la crisis, que vivimos, ha sacudido la pasividad y la fatalidad que dominaba la sociedad. El hombre actual aspira a ser plenamente due?o de su destino y responsable de su futuro. No sujeto simplemente a las fuerzas de la econom?a y producci?n. Esta afirmaci?n, lanzada sin m?s, puede parecer un aforismo moral, pero la novedad es que este prop?sito est? por convertirse en una de las reinvindicaciones m?s radicales de nuestro tiempo. Todo esto forma parte de las ra?ces de toda la sociedad. Pero, desde el punto de vista de la fe, hay una cosa m?s profunda: la presencia de Dios en el fondo de toda sociedad. Dios no est? ni arriba ni abajo, trasciende lo social e hist?rico, encarn?ndose profundamente en ?l a trav?s de Cristo, su Hijo. Es infinitamente presente e infinitamente OTRO, pero no es una realidad aparte. La relaci?n trascendente con Dios es fuente ?ltima de los valores sociales y del sentido ?ltimo de la vida y de la historia. 3. Metodolog?as del An?lisis de la Realidad
?Qu? es el An?lisis de la Realidad Entendemos por an?lisis de la realidad una mediaci?n cient?fica-amorosa y necesaria que pretende investigar, interrelacionar e interpretar los diferentes elementos que conforman y dinamizan el complejo conjunto de relaciones que constituyen la sociedad en la que vive una comunidad o grupo social
Mediaci?n cient?fica Al presentar el an?lisis como una mediaci?n, postulamos de inmediato que el an?lisis no es una finalidad en s?, sino un instrumento, un medio. Esto, no s?lo porque todo conocimiento es para la acci?n, sino porque conocimiento y acci?n, teor?a y pr?ctica son, por opci?n ?tica y cristiana, medios para impulsar la transformaci?n hacia una sociedad m?s justa y fraterna. El car?cter cient?fico de esta mediaci?n tiene un triple criterio de comprobaci?n: primero, la coherencia entre teor?a, m?todo y t?cnicas; segundo, su capacidad de impulsar y realizar las transformaciones sociales necesarias, y, tercero, su audacia para someter a juicio esas mismas realizaciones a la luz de la utop?a que como horizonte trae y motiva. Analizar la realidad es por lo tanto: * Identificar cada una de las partes constitutivas de tejido social, de las estructuras sociales: hechos, instituciones, estructuras, relaciones. * Identificar los diversos actores sociales que intervienen y las relaciones que ?stos sostienen entre s?, as? como los intereses que representan (bien por tener una determinada ideolog?a o por pertenecer a una determinada clase). * Identificar las tendencias y direcciones que va tomando la realidad. Los modelos de sociedad a los que va dando lugar la interacci?n humana. * Describir, explicar e interpretar las diversas relaciones que se van estableciendo en la convivencia humana y en la satisfacci?n de las necesidades. * Explicar la manera c?mo se relacionan las diversas partes entre s? (sincron?a) y la manera como han ido apareciendo en el curso de la historia (diacron?a). * Encontrar las causas y las consecuencias de lo que acontece. * Proponer y construir alternativas a las relaciones que los hombres van estableciendo y que no sean relaciones humanizantes, liberadoras. Si las actuales relaciones, el actual modelo de sociedad es fruto de la interacci?n humana, y este modelo no satisface, hay que, entonces buscar y proponer otro modelo m?s humano, que satisfaga mejor las necesidades humanas.
?Para qu? el An?lisis de la Realidad? Dos son los prop?sitos a los que encaminan el an?lisis de la realidad: la transformaci?n de esa misma realidad para que la sociedad sea m?s justa, y la conformaci?n del sujeto hist?rico popular que puede lograrlo. Esos dos objetivos tienen una obvia consecuencia: el trabajo tendr? una repercusi?n pol?tica. Ambos objetivos suponen una condici?n insoslayable: saber discernir en cada situaci?n las alternativas de la propia acci?n.
Transformar la realidad
Siguiendo la tradici?n cristiana de ser contemplativos en la acci?n, hacemos un an?lisis no s?lo para entender la realidad, sino para propiciar su transformaci?n, volviendo a ella como ?ltimo criterio de verificaci?n. La ciencia epistemol?gica nos plantea el reto de transformar la realidad, si es que la queremos conocer verdaderamente. Y nuestro inter?s como ap?stoles enviados por el Padre en Jesucristo y su Iglesia es precisamente el de transformar la realidad que vivimos para que de pecaminosa se haga santa, de autocentrada por el ego?smo humano se des-centre por el amor de Dios para que el pobre deje de ser pobre y humillado. De aqu? que el criterio de verificaci?n de nuestro acercamiento a la realidad sea esa misma realidad en cuanto va siendo transformada, informada y conformada por el Dios vivo que nos comunica su vida. Si nos abocamos al an?lisis de la realidad no es por el simple gusto intelectual de saber. Ni nuestro carisma ni la ciencia epistemol?gica lo avalar?an. Todos nuestros an?lisis de la realidad van, en consecuencia, a la transformaci?n de la realidad que supone que Dios nos haya comunicado su vida; que El sea el ?principio vital? de todas las transformaciones que han sucedido, suceden y suceder?n en la historia. Baste aqu? se?alar que tenemos por cierto que s?lo ?sintiendo? la realidad es posible entenderla, y que la interpretaci?n o intelecci?n que de ella se da muestra su validez cuando lleva a una acci?n que la transforma. Como dice el novelista japon?s Yukio Mishima ?a quien dif?cilmente podr? alguien tener como contagiado de marxismo o pragmatismo-, ?pensar sin actuar es no pensar?. El trabajo apost?lico va unido al an?lisis y al quehacer por una sociedad que nos acerque m?s al Reino. Esta epistemolog?a ha tambi?n impulsado la necesidad de ?vivir en inserci?n? en los medios sociol?gicamente m?s pobres. S?lo sintiendo all? la injusticia y la esperanza de liberaci?n ?con toda la fuerza del ?sentir las cosas ?ntimamente? es posible tocar fondo en sus consecuencias y sus causas y descubrir los caminos por los que la justicia de Dios se muestra actuante en la historia a trav?s de la acci?n.
Conformar al sujeto popular
La duda evang?lica se impuso: ?de los pobres es el Reino de Dios?. Los cojos, los mancos, los ciegos, los esclavizados nos preceder?n, porque cuando caminan y se dan la mano y ven y alcanzan la libertad, manifiestan as? que la tierra y el hombre nuevo ?promesa del Reino y del Evangelio- ya est? en medio de nosotros. Son los pobres, el pueblo, los que pueden impulsar el cambio hacia una sociedad fraterna y justa. Es ?ste el principio, la intuici?n evang?lica que cada d?a va ganando en claridad y se va haciendo m?s operativa. No cada pobre aislado, sino como un sujeto consciente y responsable de su propia historia, de nuestra historia. S?lo los que tengan la esperanza y el valor de ellos, los que se conviertan ante el anuncio de la Buena Nueva, participar?n de su alegr?a y vivir?n as? ?el a?o de gracia? conque irrumpe novedosamente siempre la vida del Padre. Impulsar pues las fuerzas de transformaci?n social comienza por convertirse, por creer en aquellas se?ales con que los pobres son evangelizados y evangelizadores. De all? el esfuerzo por cooperar, desde su mirada y desde su clamor, para que sean ellos el sujeto del cambio en la historia. ?Desde el seno de los diversos pa?ses que componen Am?rica Latina, est? subiendo hasta el cielo un clamor cada vez m?s tumultuoso e impresionante. Es el grito de un pueblo que sufre y que demanda justicia, libertad, respeto a los derechos fundamentales del hombre y de los pueblos... El clamor pudo haber parecido sordo en ese entonces (en Medell?n). Ahora es claro, creciente, impetuoso y, en ocasiones amenazante? (Puebla, n 87-89) Poblaciones ind?genas) mayor?as discriminadas o minor?as amenazadas... quienes viven en su lugar de origen como en tierra extranjera); negros, mulatos, morenos (sucesores de los esclavos tra?dos de Africa); el campesino o el trabajador agr?cola (a quienes no alcanza la tierra, el precio de lo que producen o el salario); el emigrante rural (que abandona por falta de tierras el suelo nativo hacia nuevas fronteras agr?colas); los desempleados... y trabajadores estacionales;... el obrero y el pe?n (industriales); la inmensa poblaci?n desempleada, marginada) de los servicios urbanos); las multitudes de j?venes (mayor?a indiscutible de la poblaci?n); las mujeres de esas mayor?as doblemente explotadas y, en el caso de la mujer ind?gena o negra, triplemente explotada.
Elementos del An?lisis de la Realidad
1. La Historia Es necesario conocer la historia, para situarnos correctamente dentro del tiempo y enfocar el presente a la luz del pasado y en proyecci?n de futuro. Desconocer la historia, nos puede llevar a absolutizar el presente. Quien desconoce la historia est? condenado a repetirla. Especialmente en los errores que se cometieron en el pasado.
2. La Estructura Las estructuras, de las que ya hablamos, y que pueden ser econ?micas, pol?ticas, culturales, religiosas. Las estructuras econ?micas se refieren a la producci?n, la manera c?mo se distribuye e intercambian los productos. Qui?n controla estas actividades y qu? valores determinan estas operaciones. Las estructuras pol?ticas se refieren a la manera c?mo se obtiene, controla y ejerce el poder, dentro de la comunidad. Se refiere tambi?n a la organizaci?n social, la forma de convivencia, los partidos, grupos, movimientos, sindicatos, oposici?n, etc. Con este an?lisis podremos saber qui?n toma las decisiones, c?mo est? distribuido el poder y c?mo se participa en su ejercicio. Las estructuras ideol?gicas se refieren al pensar, a lo simb?lico, a la manera c?mo se producen los s?mbolos: valores, ideas, concepciones, en una determinada sociedad, y los medios como se expresan, se comunican, se recuperan y reproducen dichas ideas y valores. Dentro de este an?lisis estructural, es necesario que tengamos bien claras dos cosas: a. La existencia de divisiones al interior de la sociedad: divisiones por raza, edad, sexo, clases, geograf?a, etc. Las decisiones y las situaciones no afectan a todos por igual. Por ejemplo, la deuda externa no golpea de la misma manera al empresario, al obrero o al campesino. b. Las estructuras est?n vinculadas entre s?: no existen aisladas. Adem?s de la necesaria interrelaci?n existente entre lo econ?mico, lo pol?tico y lo ideol?gico, existen tambi?n las alianzas institucionales, como por ejemplo, las alianzas entre un gobierno y las transnacionales.
3. La coyuntura Las situaciones estructurales generan coyunturas y las coyunturas influyen en las estructuras. La relaci?n entre ambas es dial?ctica. Desde el punto de vista pol?tico, la coyuntura es la forma como se manifiesta y concreta el conflicto social en una sociedad espec?fica y en un momento determinado. La coyuntura puede tambi?n ser definida como los peque?os cambios que se dan frecuentemente dentro de la estructura, o las peque?as modificaciones que se hacen y que no modifican fundamentalmente la estructura. Cuando se habla de la relaci?n estructura-coyuntura, se parte de la noci?n de estructura como referida a las partes m?s permanentes dentro del edificio social. En dicho edificio encontramos la infraestructura, constituida por la econom?a. La supra-estructura, constituida por la pol?tica, el derecho, la educaci?n, el estado, la Iglesia. El aglutinante, ?l cimiente, de todo el edificio es la ideolog?a Como la estructura no es est?tica, sino que cambia, var?a, estos cambios y variaciones en la estructura, los llamamos coyuntura. La infraestructura econ?mica condiciona, no determina, la superestructura. Se parte tambi?n del hecho de la existencia de contradicciones entre las clases sociales, que tienen intereses econ?micos, pol?ticos e ideol?gicos diferentes u opuestos. Estos conflictos son un hecho objetivo que tiene su ra?z en la estructura social. La contradicci?n existente entre las dos clases, por una parte, los detentores de los medios de producci?n y, por otra, los detentores de sola la fuerza de trabajo, se llama contradicci?n principal. Al interior de cada una de las clases sociales se dan tambi?n contradicciones. Esta contradicci?n es llamada secundaria, y puede revolverse con el di?logo, con las negociaciones. Las contradicciones no son est?ticas. Las clases sociales est?n en movimiento, es decir, actuando, enfrent?ndose. El an?lisis de coyuntura busca establecer objetivamente cu?l es la correlaci?n de fuerzas entre ellas, o sea, cu?l es la fuerza real (conciencia pol?tica, organizaci?n, movilizaci?n) de cada grupo social, qu? clase social o conjunto de clases tienen la iniciativa y control pol?tico de la sociedad en un per?odo o momento dado.
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